Oasis Mente - Emociones

En este espacio encontrarás reflexiones, lecturas,videoconferencias, poesías y un verdadero Oasis para tu mente y emociones.

Te comparto un excelente  ensayo que hizo un alumno mío muy destacado, quien es para mí un ejemplo de tenacidad, esfuerzo y compromiso. Me siento muy orgulloso y es un honor que JuanPablo inaugure esta sección con su inteligente, creativo y profundo ensayo. 

¡Gracias Juan Pablo!

Fahrenheit 451

451 Fahrenheit. Esa es la temperatura a la que arde el papel. Este número es vital dentro de una sociedad que tiene la creencia de que la felicidad se encuentra dentro de la ignorancia. Es un mundo en el que es tan fácil  vivir y ser controlado como si se viviese en un rebaño de ovejas que sigue y hace solamente lo que el pastor maneja a su voluntad.

Esta es una realidad distópica donde la gente simplemente prefiere estar intelectualmente muertos como  bultos y someterse a una felicidad falsa y vacía.

451 Fahrenheit es la temperatura a la que arden los libros, instrumentos satánicos que pueden incitarnos a pensar, tener opiniones y, lo peor de todo, hacernos personas críticas, activas.

La novela de Ray Bradbury nos lleva a un futuro no tan lejano, donde nuestro protagonista, Guy Montag un bombero que no se dedica a apagar incendios, sino a provocarlos. Únicamente quemar libros como si fuera la peste negra, ya que éstos no están dentro de los intereses de las personas en el poder. Hacen pensar y, por ende, hace que sean más difíciles de controlar.  Aun así, la gente no se opone, ya que pensar es una de  las razones, una de las causas importantes por las que creen se sufre. Para la personas es mejor valorar el conformismo.

Este terrible mundo que Bradbury describe, es un mundo donde la apatía rige. Se tiene todo lo necesario para vivir: entretenimiento, comida, placeres, tecnología. Todo está al alcance de la mano, todos los esfuerzos y trabajos son casi inexistentes; es más, ni siquiera se tiene que salir a la calle para divertirse y socializar. Cuentan con una pantalla donde se puede ser elogiados y sentirse felices. Y si la pantalla sugiere algo con lo que  no se esté de acuerdo,  simplemente hay otros canales para escoger. Todo esto ocasiona una apatía hacia los demás. El mundo de Bradbury es tan grande, tan disperso, tan sobre estimulado que las esposas no lloran por sus esposos fallecidos o que están en la guerra, o incluso, a veces, ni se percatan de su ausencia, para ellas son como  vestidos de moda, los cuales a la siguiente semana son obsoletos.

Los jóvenes que salen a pasear en coche de vez en cuando por las calles, no piensan dos veces para atropellar al muy raro peatón, como si se tratara de un deporte. Y los policías ni voltean a mirar, siempre y cuando estén asegurados.

Una de las maneras más efectivas en que las personas de esta sociedad consigue este estado de “iluminación corrupta” (ya que es totalmente lo contrario a lo que nosotros entendemos por estar en modo zen) es por medio del constante bombardeo de información, y no es información buena ni nutritiva. Literalmente, viven con audífonos pegados a las orejas. Pantallas que los llaman por su nombre y los tratan como si fueran  únicos y especiales acaparando toda su atención.

Basan su felicidad en entes que ni siquiera están ahí presentes, que ni saben que existen. Esto naturalmente los deprimiría en un vacío existencial y los hundiría en un pozo emocional oscuro y sin salida.

Los culpables que los lanzaron a ese precipicio,  los elogian incesantemente, los hacen reír a carcajadas y acaparan toda su atención en cada segundo, sin darles la oportunidad de voltear a ver el abismo del otro lado.

Los libros son una llave para abrir los pensamientos y controlarlos, por esos son tan odiados.

Los libros  dan las herramientas para criticar, para observar, para saber qué hacer o  qué no hacer. Nos hacen imaginar y nos hacen aprender, nos enseñan que no todos somos iguales, robotizados e indiferente al tiempo o el espacio; puedes concordar o discrepar con un autor de hace 10, 100 o 1000 años.

Te dejan ver la realidad como es y cómo puede ser.

Podrían decir que ese Bradbury es un viejo distópico, pesimista, alarmista, entre otras cosas, pero otros dirán  lo parecido que es la realidad que Bradbury describe en su mundo futurista,con la sociedad actual. Farenheit 451 se publicó en 1953.

¿Cuánto tiempo al día se la pasan actualmente millones de personas con los ojos pegados al celular o la tableta?  O cuando llegan a su casa para relajarse a solas ¿están realmente a solas o tienen la “compañía” de algo que necesita estar enchufado en cualquier momento?

Tú me dirás que es un mundo cambiante, y nosotros  tenemos nuevas prioridades y costumbres a las personas de hace 100 o 50 años atrás. La tecnología esta para ayudarnos, es normal que convivamos con ella. El trabajo, entretenimiento, vida social, todo está al alcance de una pantalla.

Otros dirán  por ejemplo: “yo no soy ignorante como las demás personas,  soy muy inteligente  porque estudie en universidad extranjera y tengo 3 doctorados, así que todo eso no me afecta. Sé perfectamente y soy consciente de que vivimos en una sociedad donde todo mundo y… también su abuela te querrá vender su más nuevo producto, y te incitan a actuar o verte de una forma para que tengas más  interés en sus productos y… todo el mundo es una maquina corporativa para impulsar a los intereses del capitalismo…bla, bla bla…¿Mencione que tengo 3 doctorados? Soy una persona inteligente, feliz y envidiable, todo eso no me afecta, confío en el mass media”

 Haz un ejercicio desde la comodidad de tu casa: agarra una silla y siéntate  en ella frente a una ventana, mientras más alto y con mejor vista, mejor. Sin música, ni celular, ni nada de eso. Tú, la silla, la ventana y ya.

Quédate ahí uno 10 minutos y observa lo que hay a través de la ventana.

¿Qué me dirías?

¿Te quejas la vista que tienes porque quieres vivir en un lugar mejor? ¿Envidias los coches que pasan de vez en cuando? ¿Te deprimes al ver al chavo o chava que tienen un cuerpo de Adonis que van paseando juntos? O, simplemente ¿te deprimes porque son una pareja que no tienes? Todo esto son señales de que algo o alguien han influido en ti. Te hacen desear  cosas que no tienen que ser necesarias. La tecnología es una herramienta eficaz y mortífera para poner pensamientos innecesarios en tu mente y bloquean tus propios procesos mentales, sino la sabes manejar con sentido común (el ahora cada vez menos común de los sentidos).

Para que quieres un coche tan bonito, si sabes muy bien que en esta ciudad manejar eso es un peligro.

O te quejas de la ciudad a través de la ventana y quisieras estar en otro lado, como París donde las películas siempre lo pintan muy bonito.

Nuestras necesidades artificiales las vemos como algo natural, indoctrinado desde niños que al final ni nos percatamos.

Ray Bradbury escribió una novela distópica ¿o hizo una crítica profética a nuestra realidad?

Eso es una pregunta que tiene que responderse cada quien. Si no has leído el libro, léelo, Fahrenheit 451

Leer es un arma muy poderosa, y este es un buen libro para empezar. Lee 4 libros al mes.

Suena mucho, sí, pero esta simple solución va a  romper esta felicidad  ficticia que nos imponen los medios todos los días, que tanto idolatramos y que al final siempre nos hacen sufrir sin que nos demos cuenta.

Lee.

Te hará pensar y te permitirá ser más crítico, actuar de acuerdo a tus pensamientos robustecidos, más inteligentes…libres.

Lee.

Porque no solo serás más inteligente, sino mucho más feliz  que las personas que estudian en el extranjero, tienen 3 doctorados y su biblia es el mass media.

Lee… y podrás ver otra vez a través de esa ventana algo verdaderamente increíble. Porque esa ventana no es cualquier ventana, es una ventana a uno mismo.

No es una ventana, es un espejo de tu mente.

J.Pablo Fletes

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